Entre los años 407 y 411 de nuestra Era, invadieron Hispania tres pueblos bárbaros
germánicos: los vándalos, suevos y alanos.
En el año 414, penetró en la península Ibérica otro pueblo bárbaro
y germánico: los visigodos, los cuales tubieron que luchar contra los
demás pueblos bárbaros para imponer su supremacía.
A partir del rey visigodo Leovigildo (573 - 586) se intensifica la influencia cultural
visigoda sobre la población hispanorromana.
En el término de Piña de Esgueva existión un poblado visigodo, cuya fundación podría
datarse a finales del siglo VI o principios del VII.
Se apoya este criterio en el descubrimiento, en 1932, de una necrópolis visigoda del
siglo VII en el paraje de Las Piqueras de este término municipal. Este lugar se halla situado
junto a una cañada, a unos tres kilómetros al Suroeste del casco de la villa de Piña de Esqueva.
En las inmediaciones de dicha necrópolis debió de estar ubicado el poblado visigodo,
desconociendose su exacto emplazamiento.
El Seminario de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid realizó excavaciones
en la mencionada necrópolis visigoda, en 1933 y 1934, descubriéndose numerosas piezas del siglo VII,
algunas de las cuales, tales como las cerámicas, joyas, etc., se encuentran en el Museo Arqueológico
de Valladolid.
En el siglo VIII, los ejércitos árabe-bereberes invadieron Hispania; ignorándose la suerte
que pudieron correr los habitantes del citado poblado hispano-godo del término de Piña de Esgueva.
En el último tercio del siglo IX, las tropas cristianas del rey Don Alfonso III "El Magno",
reconquistarían este lugar, que algo más tarde sería fortificado y repoblado.
Por la etimología del nombre de esta villa ( Piña : del latín "pinna", que significa: "castillo",
"torre", "almena", etc.) parece ser que aquí existió una fortaleza que, juntamente con otros castillos del Valle
del Esgueva, formarían un conjunto defensivo de singular importancia en la retaguardia de la línea del Duero,
frontera de cristianos y musulmanes durante un largo periodo de la Reconquista.
En la Alta Edad Media, sería repoblado también el lugar de MAZARIEGOS de Valdesgueva, de este
término municipal, el cual volvió a despoblarse en el siglo XVII y del que, actualmente, no queda más que un trozo
de pared de su desaparecido templo parroquial.
La etimología arábigo-prerromana del nombre de este lugar despoblado (Mazariegos: "Poblado del Molino")
nos sugiere que en este paraje, o en sus proximidades existió un molino harinero, así como la posibilidad de que
fueran mozárabes, venidos del sur, sus repobladores altomedievales.
En la segunda mitad del siglo XII y principios del XIII, fue construida la actual Iglesia Parroquial de
la villa de Piña de Esgueva, bajo la advocación de Santa María. Esta primitiva edificación era de estilo románico
y de ella subsisten, actualmente, algunas partes del templo.
Tal vez, en esta misma época fuese construido el primitivo templo parroquial de la villa de Mazariegos
(hoy, despoblada), que también sería de estilo románico y que tuvo la misma advocación de Santa María y, asimismo,
pertenecía a la diócesis de Palencia
En el siglo XIII, el Cabildo de la Iglesia Colegial de Santa María la Mayor de la Abadía de Valladolid
-en la Diócesis de Palencia- poseía diversas heredades en "Pinna del Valle Asgueua" (Piña de Esgueva).
En 1280, Don Gil Gómez de Villalobos, Abad de Valladolid y el Cabildo de Santa María la Mayor cedían la
propiedad de dichas heredades de Piña de Esgueva a favor de Don Fernando Rodríguez, Canónigo de la citada Iglesia
de Santa María la Mayor e hijo de Don Rodrigo Peláez Gallego, a cambio de otras heredades de este último.
En 1345, los lugares de "Pinna de Valdesgueva" (Piña de Esgueva) y Mazariegos (hoy, despoblado), poseían,
cada uno, su templo parroquial, bajo la misma advocaciónde Santa María.
Ambos pueblos medievales pertenecían, en lo eclesiástico, al Arciprestazgo de Cevico de la Torre,
Arcedianato de Cerrato y Diócesis de Palencia.
En 1352, "Piña de Valdesgueva" y "Mazariegos de Valdesgueva" pertenecían, en lo civil, a la Merindad
del Infantado de Valladolid.
Piña era lugar solariego que pertenecía al Monasterio de Matallana, a la Orden de San Juan y a los hijos
de Juan Rodríguez de Quiñones.
Mazariegos era de la Orden de San Juan.
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